Recordad que estoy de CONCURSO
¡Hola Manolitas!
¿Qué tal? ¿Cómo habéis llevado el finde e incio de semana? Yo he estado en otra ciudad hasta el domingo a la noche, y bueno... Entre que estoy enamoradita de esa ciudad y que me lo pasé genial estoy que aún no vuelvo a la realidad. Lo simpático es que llegué el miércoles y me llevé la camiseta de la empresa de tiempo libre por si me llamaban, ya que la empresa está en esa ciudad, y casualmente me llamaron, pero para una actividad en mi ciudad! Justo la mañana siguiente, así que tuve que volver a mi ciudad y después volver a la otra jeje, un cristo! Pero el trabajo es salud!
Hoy os voy a contar qué cosas tener en cuenta a la hora de comprar un secador. Creo que todas alguna vez hemos comprado un secador, o al menos hemos tenido la intención de hacerlo, y claro, con tantos que hay y tantas características que a veces ni conocemos, pues nos cuesta escoger; además de que muchas veces entra en juego el factor precio y parece que ahí es cuando olvidamos el resto de las características, pero recordad que en estas cosas a veces sale más rentable pagar un poquito más, y que no lo más caro siempre es lo mejor.
1. Potencia: la potencia de un secador es importante, porque según sea secará el pelo con mayor o menor rapidez. Una alta potencia hará que la fuerza con la que sale el aire sea mayor, y por lo tanto reduzca el tiempo que estemos secándonos el pelo. Por regla general, a partir de 1700W empieza a ser una potencia alta. Aquí hay que mirar las necesidades de cada uno para escoger la potencia adecuada. Yo para rizarme el pelo utilizo un secador de baja potencia pues es como mejor y más marcado me queda el rizo, pero sin embargo para alisármelo, con la baja potencia, me desespero y me parece inviable, pero claro, cada una con sus necesidades.
2. Teconología: hay varios tipos o materiales, los más conocidos son los de cerámica, los de turmalina y los de iones. Los escuchamos a menudo, pero ¿sabemos a qué se refieren?
Cerámica: es la que hace que el aire salga siempre a la misma temperatura (según la que elijamos claro), y no haya subidas y bajadas, como pasaba antaño. Como la temperatura es estable, es mucho más fácil trabajar el cabello y domarlo, sin que haya diferencias entre mechones debido al cambio de temperatura.
Turmalina: es un mineral del grupo de los ciclosilicatos, y tiene una doble función. Por un lado, reduce el tiempo de secado, por lo que la exposición al calor es menor; y por otro lado, consigue un cabello brillante debido a que en contacto con el agua caliente, proporciona minerales que nutren el cabello.
Iones: se trata de un generador de iones negativos que elimina la electricidad estática del cabello y cierran la cutícula. Funciona rompiendo en partículas el agua del cabello, y consiguiendo que estas se evaporen rápidamente. El pelo queda más liso, suave y brillante.
Pese a que este tipo de materiales facilitan el trabajo y cuidan mucho el cabello, no hay que olvidar que muchas veces utilizamos otros utensilios acompañando al secador, como puede ser el peine o cepillo, que también son los encargados del resultado final, junto con la técnica empleada.
3. Temperatura: a menudo los secadores vienen con un botón para regular la temperatura entre muy caliente, caliente y templado, y luego, un botón adicional de aire frío. Los más profesionales pueden incluir rueditas o botones más precisos sobre la temperatura exacta. Esto es importante, pues no siempre queremos la misma temperatura. El aire muy caliente hace que el pelo se maneje mejor, pero también puede debilitar mucho el pelo y ablandar la queratina natural, por lo que es mejor poder escoger la temperatura según nuestro pelo y lo que necesitemos.
4. Velocidad: muchos secadores suelen venir con distintas velocidades, normalmente dos. Esto es muy útil porque podremos escoger la velocidad adecuada en función de nuestro pelo o del peinado que nos queramos realizar.
5. Accesorios: normalmente los secadores suelen venir con una boquilla de quita y pon para alisar el pelo. En ocasiones también puede incorporar difusor para el rizado. En lo que respecta a la boquilla, debemos fijarnos siempre en que la apertura por la que sale el aire sea muy fina, pues así todo el aire saldrá por ese pequeño espacio, facilitando mucho más el alisado. Una boquilla grande puede conseguir el efecto contrario: en vez de alisar, alborotar. También suele haber diferencias en cuanto a la largura de la rendija, siendo más pequeña para cabellos cortos, y más larga para cabellos largos, aunque esto es bastante prescindible.
6. Peso y forma: pese a que no es lo más importante, va muy encadenado con la comodidad. Un secador ligero es mucho más fácil de utilizar, ya sólo porque cansa menos, y dado que es algo que utilizamos con los brazos en alto, pues es bueno que sea ligero, a no ser que se quiera hacer brazo ;) La forma también es cuestión de comodidad, pero ha de adaptarse bien a la mano, y si tiene el cable rotativo mejor, es mucho más cómodo para la cantidad de movimientos que se hacen.
No hay que olvidar que el secador es un aparato que puede durar años, y que merece la pena invertir en él, pues se reflejará en la salud de nuestro cabello. También es importante cuidarlo en condiciones y utilizarlo correctamente. En esta entrada os hablaba de cómo limpiarlo, por si os interesa echarle un ojo.
Foto sacada de aquí
¿Qué tenéis en cuenta a la hora de comprar un secador? ¿Para qué lo soléis utilizar? ¿Os ha resultado interesante?
Creo que he dicho lo más importante. Si se me ha olvidado algo, decidme y edito; y si tenéis alguna duda acerca del tema no dudéis en preguntarme!
Que tengais un buen miércoles, y nos leemos pronto!
Muack!




